Un busto relicario excepcional

Observen ahora el busto. Realizado en 1671 por el orfebre Philippe Lenoir, es ligeramente mayor que el tamaño natural. El rostro vuelto hacia un lado, la barba finamente trabajada y el brillo de la plata dan al santo una presencia casi viva.

Acérquense a las vestiduras. La mitra está cubierta de roleos y piedras preciosas. En la capa pluvial, unos ángeles recogen racimos de uvas; el broche dorado se cubre de flores y frutos. El orfebre trata aquí el metal como si fuera una tela preciosa, hasta en los bordados y los pliegues de la vestidura.

El propio pedestal es suntuoso: ángeles y querubines de plata destacan sobre un fondo de carey.

Esta obra es excepcional. No se conoce en Bélgica ningún otro busto relicario de semejante tamaño y calidad. Para encontrar obras comparables hay que acudir a las grandes realizaciones de la orfebrería barroca italiana, especialmente en Sicilia.

Considerado una obra maestra de la orfebrería barroca mosana, el busto de san Perpetuo fue declarado Tesoro de la Federación Valonia-Bruselas en 2023.